En 5 años tus lentes serán más caros y más gruesos. Manejar de noche será imposible. Leerás el celular con la pantalla a 5 cm de la cara. Y todo por no probar algo que tienes en la cocina ahora mismo.
Laura y Miguel ya no usan lentes para leer. Cuentan que el mundo “se ve más brillante”. Los colores más vivos. Las estrellas más nítidas.
¿Y tú? ¿Vas a seguir entrecerrando los ojos… o vas a cortar esa cebolla hoy mismo?
Tu visión no tiene que empeorar con la edad. A veces la solución está llorando en el refri, esperando que la descubras.
¡Comparte esto con tu tía que ya no ve el precio del camote y etiquétala! Entre más sepamos, más ojos salvamos.