El jugador de baloncesto francés Victor Wembanyama sufrió esta afección hace unos meses, lo que lo obligó a poner fin a su temporada.
Se necesitan más investigaciones (10/10)
Además, todas las vacunas aumentaron significativamente el riesgo de miocarditis y pericarditis, inflamaciones del miocardio (el músculo responsable de la contracción cardíaca y de la circulación sanguínea en todo el cuerpo).
«Se han identificado otros problemas que requieren investigaciones adicionales», señala la revista.
Los investigadores subrayan que se necesita más investigación para determinar la relación entre la vacuna y estos efectos secundarios.
Conclusión
Ante esta situación alarmante, las vacunas contra la COVID-19 fueron desarrolladas de forma urgente.
Después de casi cinco años de observación y análisis, ahora conocemos mejor los efectos secundarios de las distintas vacunas aplicadas.