Preocupado por los posibles riesgos para la salud, programó una cita con el médico para ver si había sido mordido o expuesto a algo más.
Por suerte, todo salió bien. De hecho, había un problema que se atendió rápidamente; si pasaba desapercibido, podría agravarse.
Desde entonces, he adquirido el hábito de revisarlo todo y limpiarlo regularmente para evitar que esto vuelva a suceder.
Esta experiencia, que comparto con ustedes, es importante: mantengan la calma y nunca usen dispositivos inteligentes, ni siquiera si sospechan que algo podría ir mal.