Con el paso del tiempo y el uso constante, muchas prendas —especialmente toallas, sábanas o albornoces— tienden a endurecerse, acumular olores o perder su color original. Un truco económico, sencillo y eficaz consiste en utilizar sal en el lavado. Este ingrediente básico de cocina puede ayudarte a restaurar la frescura, eliminar bacterias y suavizar tus telas sin necesidad de productos costosos.
A continuación, te explicamos cómo usar correctamente la sal en la lavadora y qué beneficios aporta.
¿Qué tipo de ropa se puede lavar con sal?
Este método es ideal para:
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Toallas rígidas o con mal olor
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Sábanas, fundas y prendas de uso diario
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Albornoces de felpa
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Ropa comprada de segunda mano
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Prendas con olor a humedad o transpiración
Para ropa muy delicada, se recomienda hacer una prueba previa o consultar si la sal puede afectar el tejido.
¿Cómo preparar la solución salina?
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Tomá un recipiente limpio.
Organización de ropa -
Agregá tres cucharadas de sal común (no es necesario que sea sal gruesa).
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Verté una taza de agua hirviendo (aproximadamente 250 ml).
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Revolvé bien hasta disolver todos los cristales.