Tu ropa quedará suave y fresca con este truco.

Con el paso del tiempo y el uso constante, muchas prendas —especialmente toallas, sábanas o albornoces— tienden a endurecerse, acumular olores o perder su color original. Un truco económico, sencillo y eficaz consiste en utilizar sal en el lavado. Este ingrediente básico de cocina puede ayudarte a restaurar la frescura, eliminar bacterias y suavizar tus telas sin necesidad de productos costosos.

A continuación, te explicamos cómo usar correctamente la sal en la lavadora y qué beneficios aporta.


¿Qué tipo de ropa se puede lavar con sal?

Este método es ideal para:

  • Toallas rígidas o con mal olor

  • Sábanas, fundas y prendas de uso diario

  • Albornoces de felpa

  • Ropa comprada de segunda mano

  • Prendas con olor a humedad o transpiración

Para ropa muy delicada, se recomienda hacer una prueba previa o consultar si la sal puede afectar el tejido.


¿Cómo preparar la solución salina?

  1. Tomá un recipiente limpio.

    Organización de ropa
  2. Agregá tres cucharadas de sal común (no es necesario que sea sal gruesa).

  3. Verté una taza de agua hirviendo (aproximadamente 250 ml).

  4. Revolvé bien hasta disolver todos los cristales.

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