¿Tu lavadora parece un avión a punto de despegar cada vez que entra en el ciclo de centrifugado? ¿Tiembla como si hubiera un mini terremoto en tu lavandería?
Tranquilo, no estás solo. Este problema es más común de lo que imaginas… y lo mejor de todo es que podrías solucionarlo tú mismo sin necesidad de gastar
en un técnico.
Antes de que entres en pánico y marques desesperadamente el número del servicio técnico, te revelaremos qué pasos debes seguir para diagnosticar y, en muchos casos, solucionar tú mismo esta situación. Sí, leíste bien: ¡puedes evitarte una factura costosa y aprender a cuidar mejor tu lavadora!
