Cuándo consultar a un médico
Aunque muchos bultos son inofensivos, debe consultar a un médico si un bulto cambia de tamaño, forma o color, se vuelve doloroso o muestra signos de infección. La evaluación médica también es importante si el bulto se acompaña de síntomas como fiebre o pérdida de peso inexplicable. La evaluación y el tratamiento tempranos pueden ayudar a prevenir complicaciones y a obtener mejores resultados.
Cómo cuidar un bulto en casa
Un buen cuidado en casa puede ayudar a aliviar las molestias y reducir el riesgo de infección. Mantenga la zona limpia y seca, y evite apretar, rascar o tocar el bulto, ya que esto puede causar infección o cicatrices. Aplicar una compresa tibia varias veces al día puede ayudar a reducir la hinchazón y aliviar la sensibilidad. Puede usar analgésicos de venta libre si es necesario. Si nota signos de infección, como aumento del enrojecimiento, la temperatura, la hinchazón o la secreción, busque atención médica de inmediato.
Riesgos y posibles complicaciones de los remedios caseros
Aunque los tratamientos caseros pueden parecer convenientes, conllevan riesgos potenciales. Intentar reventar o drenar un quiste por cuenta propia puede provocar infección, cicatrices o empeoramiento de la afección. Algunos remedios caseros también pueden irritar la piel o provocar reacciones alérgicas. Es importante tener precaución y consultar con un profesional de la salud si tiene dudas o inquietudes.
Opciones médicas para el tratamiento de los quistes epidermoides
El tratamiento profesional para los quistes epidermoides puede incluir drenaje o extirpación quirúrgica. Un profesional de la salud podría realizar una pequeña incisión para drenar el contenido del quiste. En ciertos casos, se recomienda la extirpación quirúrgica completa para evitar su reaparición. Si hay una infección, se pueden recetar antibióticos. Seguir las indicaciones de su profesional de la salud es esencial para una correcta cicatrización y para reducir el riesgo de complicaciones.