¿Tienes un bulto en el cuello, la espalda o detrás de la oreja? Entonces necesitas saber que…

Compresa tibia

Modo de empleo: Humedezca un paño limpio con agua tibia (no caliente), escúrralo y colóquelo sobre el bulto durante 10 a 15 minutos, de tres a cuatro veces al día.
Propósito: Puede mejorar el flujo sanguíneo, reducir la inflamación y facilitar el drenaje si el bulto se debe a una glándula obstruida o una infección leve.

Vinagre de sidra de manzana

Modo de empleo: Mezclar vinagre de sidra de manzana y agua a partes iguales, empapar un algodón, aplicarlo en la zona afectada y dejar actuar de 10 a 15 minutos antes de enjuagar.
Propósito: Se cree que tiene propiedades antibacterianas y reafirmantes que pueden ayudar con la piel inflamada o infectada.

Aceite de árbol de té

Modo de empleo: Diluya unas gotas de aceite de árbol de té con un aceite portador, como aceite de coco o de oliva, y aplíquelo suavemente con un hisopo de algodón una o dos veces al día.
Propósito: Conocido por sus propiedades antisépticas y antiinflamatorias, puede ayudar a aliviar la irritación y reducir el riesgo de infección.

Pasta de cúrcuma

Modo de empleo: Combine cúrcuma en polvo con agua o aceite de coco para formar una pasta, aplíquela sobre el bulto, cúbralo con una venda limpia y déjelo actuar de 30 a 60 minutos al día.
Propósito: Contiene curcumina, que tiene propiedades antiinflamatorias y antibacterianas que pueden ayudar a calmar la piel irritada.

Gel de aloe vera

Modo de empleo: Aplicar gel de aloe vera fresco o gel puro comercial directamente sobre el bulto dos veces al día.
Propósito: Proporciona un alivio refrescante y es apreciado por sus efectos calmantes, hidratantes y antibacterianos suaves.

Aceite de ricino

Modo de empleo: Humedezca un paño limpio con aceite de ricino, colóquelo sobre el bulto, cúbralo con una compresa tibia y déjelo actuar de 15 a 30 minutos cada día.
Propósito: Puede ayudar a reducir la inflamación y ablandar el tejido quístico gracias a su contenido en ácido ricinoleico.