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Analicemos el proceso:

Paso 1: Desenchufe y prepare la tostadora
Antes de comenzar cualquier limpieza, asegúrese siempre de que la tostadora esté desenchufada. ¡La seguridad es lo primero! Una vez que la tostadora se haya enfriado y desconectado de la corriente, retire la bandeja recogemigas. Si su tostadora tiene bandejas o rejillas extraíbles, sáquelas también. Agite la tostadora boca abajo sobre un cubo de basura o un fregadero para eliminar las migas o residuos sueltos.
Consejo de Nana: Agítelo suavemente para evitar dañar los elementos calefactores internos.

Paso 2: Abordar la grasa exterior
Ahora viene la parte divertida: desengrasar. Mezcla partes iguales de vinagre blanco y agua tibia en un recipiente pequeño. Sumerge un paño suave o una esponja en la solución y escurre el exceso. Limpia suavemente el exterior de la tostadora, centrándote en las zonas con acumulación de grasa visible. El vinagre empezará a disolver inmediatamente los residuos aceitosos.
Si hay manchas difíciles, humedezca el paño con bicarbonato de sodio y úselo para frotar suavemente la zona. El bicarbonato de sodio actuará como un abrasivo suave sin rayar la superficie de la tostadora. Asegúrese de evitar las resistencias o cualquier componente eléctrico.

Paso 3: Limpiar los rincones y grietas

Paso 3: Limpiar los rincones y grietas
Las grietas de la tostadora pueden acumular grasa y migas con el tiempo, lo que dificulta alcanzarlas con un simple paño. Para ello, Nana usa un cepillo de dientes viejo o un hisopo de algodón. Sumérgelo en la solución de vinagre y frota suavemente alrededor de las perillas, botones y cualquier espacio estrecho.
Para la bandeja recogemigas o las piezas desmontables, puede remojarlas en agua tibia con un chorrito de vinagre durante unos 10 a 15 minutos. Esto aflojará la grasa o las migas difíciles de quitar. Después de remojarlas, frote suavemente con bicarbonato de sodio y enjuague con agua limpia.

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