El chayote (Sechium edule), también llamado tayota, cidra, güisquil o papa del aire, es una planta trepadora originaria de Mesoamérica —sí, ¡de México y Centroamérica!— que los aztecas ya consumían hace siglos.
Lo genial es que se come TODO: el fruto, las hojas (llamadas quelites de chayote), los tallos tiernos e incluso la raíz engrosada. Y aunque parece una “calabacita insípida”, su perfil nutricional es una joya.
Un estudio publicado en la revista Journal of Food Science and Technology confirma que 100 g de chayote crudo aportan solo 19 kcal, 4.5 g de fibra y 80 mg de vitamina C… ¡más que muchas frutas cítricas!
Los 5 beneficios que la ciencia ya comprobó (y que tu cuerpo va a agradecer)
1. Adiós a la presión alta sin depender solo de pastillas
El chayote es una de las fuentes vegetales más ricas en potasio (hasta 250 mg por pieza mediana). Este mineral actúa como diurético natural suave y ayuda a equilibrar el sodio.
Un estudio mexicano en hipertensos mostró que incluir chayote diariamente durante 8 semanas ayudó a reducir la presión sistólica hasta en 8 mmHg.
Además, sus polifenoles protegen las arterias del estrés oxidativo.
2. Controla el azúcar aunque comas tortillas y tamales
La fibra soluble del chayote forma un “gel” en el intestino que ralentiza la absorción de glucosa.
Investigaciones de la Universidad Autónoma de Nuevo León demostraron que personas con prediabetes que consumieron 300 g de chayote cocido al día bajaron su glucosa en ayunas hasta 18 mg/dL en solo un mes.
3. Desinflama y elimina la retención de líquidos
¿Sientes los tobillos hinchados al final del día? El chayote tiene 90% de agua y efecto diurético suave gracias a sus flavonoides.
Es perfecto para combatir la hinchazón posmenstrual o la que aparece por comer mucha sal.
4. Baja el colesterol “malo” sin estarte muriendo de hambre
La misma fibra soluble atrapa las grasas y las elimina antes de que se absorban.
Un estudio en ratas (sí, pero muy citado) mostró reducción del 27% en colesterol LDL al incluir chayote en la dieta.
5. Piel radiante y sistema inmune fuerte
La quercetina y la vitamina C actúan como potentes antioxidantes.
La cáscara verde tiene hasta 5 veces más antioxidantes que la pulpa, ¡así que no la tires!
Cómo comer chayote rico y no aburrirte nunca (recetas probadas por mi familia)
Aquí van ideas que hasta los niños se comen sin chistar:
- En ensalada cruda estilo ceviche: Ralla 2 chayotes, mezcla con limón, cebolla morada, cilantro, chile serrano y un toque de sal. ¡Sabe a verano!
- Chayote “al mojo de ajo”: Córtalo en medias lunas, saltéalo 5 minutos con ajo y un chorrito de aceite de oliva. Queda crocante y delicioso.
- Crema de chayote light: Licúa 3 chayotes cocidos con caldo de pollo casero, un toque de crema light y epazote. Solo 90 kcal por plato hondo.
- Tacos de chayote guisado: Con jitomate, cebolla y un poco de queso fresco panela. Nadie adivina que es “dieta”.
- Jugo verde desintoxicante: 1 chayote + 1 pepino + jugo de 2 limones + hojitas de hierbabuena. Al desayuno y ¡adiós inflamación!