Si su atención se centró primero en los rasgos del hombre (boca, nariz), esto refleja una personalidad más reservada, con tendencia a la introspección. A menudo prefiere entornos tranquilos y conversaciones profundas a las superficiales.
Tu discreción no es una debilidad en absoluto. Al contrario, conoces tu valor y actúas con cautela y consideración. En un grupo, puede que no seas el primero en hablar, pero tus ideas son relevantes y merecen ser escuchadas.
La confianza en uno mismo es una cualidad que se cultiva gradualmente. Y cuando te sientes seguro, puedes destacar en creatividad y capacidad analítica.
¿Por qué es tan fascinante este tipo de prueba?