n detalle importante es que la intensidad del color amarillo puede variar. En algunos casos, es apenas perceptible y solo se nota con buena iluminación; en otros, el color es tan intenso que el cambio es evidente incluso a simple vista. Lo que determina este nivel de amarillez es la cantidad de bilirrubina acumulada en la sangre.
Ahora bien, aunque el amarilleo de los ojos es un signo muy común de hepatitis, no siempre significa que alguien tenga esta enfermedad en particular. La ictericia también puede ocurrir por otras razones, como cálculos biliares que obstruyen los conductos hepáticos, enfermedades pancreáticas o reacciones adversas a ciertos medicamentos. Por lo tanto, se recomienda no autodiagnosticarse y consultar a un médico si se observa cualquier signo de amarilleo en los ojos o la piel.
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