¿Por qué se te ponen los ojos amarillos cuando tienes hepatitis? La señal que no debes ignorar.

Hay ciertos cambios en el cuerpo que pueden parecer detalles simples, pero en realidad esconden señales importantes sobre nuestra salud. Uno de ellos es el tono amarillento que puede aparecer en los ojos, especialmente en la parte blanca (la esclerótica). Muchas personas lo han experimentado o lo han notado en otras personas, y aunque a veces se piensa que es temporal, puede ser un síntoma claro de un problema hepático: hepatitis.
Cuando los ojos se vuelven amarillos, el cuerpo intenta advertirnos de que algo no va bien con el proceso de limpieza interna del hígado. No se trata de un simple cambio de color; es una advertencia que debe tomarse muy en serio, ya que detrás de ese tono amarillento puede haber una sobrecarga tóxica en el cuerpo.
La principal causa de este color amarillento se llama ictericia y se produce cuando una sustancia llamada bilirrubina se acumula en la sangre. La bilirrubina es un pigmento amarillento que se forma cuando el cuerpo descompone los glóbulos rojos viejos. Normalmente, el hígado procesa y elimina la bilirrubina a través de la bilis, que luego pasa al intestino y sale del cuerpo en las heces. Pero cuando el hígado se inflama o daña, como ocurre con la hepatitis, este proceso se interrumpe y la bilirrubina comienza a acumularse en la sangre y los tejidos, amarilleando la piel y los ojos.