¿Y si lo que tiras automáticamente a la basura en realidad escondiera un pequeño tesoro cotidiano? Las cáscaras de naranja, que a menudo se reservan después de la merienda o el postre, pueden transformar muchos hábitos. Refresca el agua, perfuma tu hogar o facilita la limpieza del hogar... sin gastar más ni complicar tu rutina. ¿Te intriga? Espera a ver lo que realmente pueden hacer.
Dale un impulso a tu agua sin azúcar ni ingredientes artificiales.

Déjala reposar unas horas en el refrigerador: obtendrás un agua con un sabor sutil, fresca y agradable. Es un truco ideal para añadir variedad sin azúcar y para animarte a rellenar la botella con más frecuencia, incluso en invierno.