A veces, un cambio de olor puede indicar una alteración en el equilibrio íntimo. Estas son algunas de las razones más comunes:
🦠 Infección bacteriana
La más frecuente es la vaginosis bacteriana, una condición que ocurre cuando las bacterias “buenas” disminuyen y las “malas” crecen.
Suele causar un olor fuerte, parecido al pescado, y puede venir acompañado de flujo grisáceo o blanquecino.
🍞 Infección por hongos
Provoca picazón, enrojecimiento y flujo espeso, de color blanco. Aunque no siempre tiene un olor fuerte, puede causar incomodidad.
💧 Sudor o falta de ventilación
La zona íntima acumula humedad fácilmente, especialmente si se usan ropas ajustadas o materiales sintéticos.
El sudor, mezclado con bacterias naturales, puede generar un olor más intenso.
🩸 Cambios hormonales o menstruales
Durante la menstruación, el embarazo o la ovulación, el olor puede cambiar ligeramente debido a fluctuaciones hormonales y al contacto con la sangre o el flujo.
🧴 Jabones o perfumes íntimos
Algunos productos perfumados alteran el pH natural y eliminan las bacterias buenas, lo que puede provocar irritación y mal olor.