La diabetes no es solo una “enfermedad del azúcar”. Si no se trata adecuadamente, puede dañar prácticamente todos los órganos del cuerpo. Las complicaciones más comunes incluyen:
Problemas cardíacos como infarto o accidente cerebrovascular
Daño renal que puede llegar a la insuficiencia renal
Pérdida de visión (retinopatía diabética)
Daño nervioso con entumecimiento o dolor
Mayor riesgo de infección debido al debilitamiento del sistema inmunitario
Este daño suele desarrollarse a lo largo de los años, por lo que es crucial detectar la enfermedad lo antes posible.
Síntomas típicos de la diabetes
Aunque los signos de la diabetes tipo 1 y tipo 2 pueden diferir, existen algunos síntomas comunes que deben tomarse en serio:
1. Sed constante (polidipsia)
Cuando el cuerpo tiene demasiada azúcar en la sangre, intenta excretarla a través de la orina. Esto provoca pérdida de líquidos y sed intensa.
2. Micción frecuente (poliuria)
Una señal de alerta clásica: quienes la padecen tienen que ir al baño varias veces durante la noche.
3. Pérdida de peso inexplicable
Especialmente en la diabetes tipo 1, se produce una pérdida de peso repentina y grave, incluso comiendo con normalidad o incluso más.
4. Fatiga extrema
Debido a que las células del cuerpo no pueden absorber el azúcar adecuadamente, se produce falta de energía. Esto provoca cansancio, apatía y agotamiento.
5. Visión borrosa
Los niveles altos de azúcar en sangre alteran el equilibrio de líquidos en el ojo y afectan temporalmente la visión.
6. Infecciones frecuentes
Las infecciones por hongos, las infecciones del tracto urinario o las heridas que cicatrizan mal pueden ser un signo de diabetes.
7. Hormigueo y entumecimiento
El daño nervioso (neuropatías) se nota a través del hormigueo en las manos y los pies.
Signos no específicos pero importantes
Muchos síntomas no son evidentes de inmediato y pueden confundirse con otras afecciones. Estos incluyen: