2. Agua caliente y jugo de limón
Para nadie es un secreto que el zumo de limón fresco es uno de los agentes antibacterianos y desinfectantes más eficaces que nos ofrece la naturaleza, tal y como confirma este estudio de la Universidad de Benín (Nigeria). Por eso, no es de extrañar que también sea uno de los mejores aliados para dejar las almohadas frescas e impecables.
Ingredientes
- Jugo de 6 limones
- 2 ½ litros de agua (10 tazas)
Preparación
- Calienta el agua y cuando hierva agrega el jugo de 6 limones frescos.
- Sumerge suavemente la almohada añadiendo más agua si es necesario, hasta cubrirla por completo.
- Remojar durante 2 horas, enjuagar y dejar secar al sol.
3. Bicarbonato de sodio y aceite esencial de árbol de té
Combinando dos ingredientes como el bicarbonato de sodio y el aceite esencial de árbol de té, podemos crear un producto de limpieza natural para cuidar nuestras almohada Este producto facilita la eliminación de las manchas amarillas y, gracias a su acción antibacteriana, elimina ácaros y bacterias.
Ingredientes
- ½ taza de levadura en polvo (80 g)
- 10 gotas de aceite esencial de árbol de té
Preparación
- Coloca el bicarbonato de sodio en un bol y mézclalo con el aceite esencial de árbol de té.
- Después de obtener un producto uniforme, extiéndalo sobre la almohada y déjelo reposar durante 45 minutos.
- Pasado este tiempo, enjuagar y secar al sol.