Paso a paso súper fácil:
-
Lava bien las papas y, si querés, pelalas. También podés dejarlas con cáscara para un toque rústico.
-
Cortalas en bastones finos o tipo chips, como más te gusten. Cuanto más finitas, más rápido se cocinan y más crocantes quedan.
-
Secalas bien con un paño limpio o papel de cocina. Este paso es clave para que queden crujientes.
-
Colocalas en un recipiente y condimentá con sal, especias y, si querés, un chorrito de aceite de oliva.
-
Ahora tenés dos opciones:
-
En microondas: ponelas sobre un plato con papel manteca, bien separadas. Cociná de 3 a 5 minutos a máxima potencia. ¡Atento! Miralas cada minuto para que no se quemen.
-
En sartén antiadherente: cocinalas a fuego medio sin aceite o con apenas unas gotas. Tapá la sartén para que se cocinen bien por dentro, y dales vuelta hasta que estén doraditas.
-
Tips para que queden PERFECTAS:
Usá papas harinosas como las russet o Idaho para que queden bien tiernas por dentro.
Agregá unas gotas de jugo de limón al agua donde las remojes antes de secarlas, para un toque más claro y sabroso.
Si tenés airfryer, también podés hacerlas ahí en solo 8 minutos y quedan espectaculares.
¿Por qué esta receta es tan especial?
Porque te permite disfrutar de unas papas riquísimas sin necesidad de freírlas en aceite, lo que reduce las calorías y la grasa sin perder el sabor ni la textura. Además, es ideal si vivís solo, tenés poco tiempo o querés cocinar algo rápido y saludable para toda la familia.
Perfecta para acompañar un almuerzo liviano, una hamburguesa casera o simplemente como snack frente a tu serie favorita .
¡Una receta que vas a repetir mil veces!
Una vez que probás estas papas sin freír, no volvés atrás. Son económicas, rápidas y versátiles. Y lo mejor: no necesitás ser chef ni tener horno para lograr algo delicioso. ¡Con solo una sartén o un microondas podés hacer magia en la cocina!
¡Compartí esta receta!
¿Tenés a alguien que siempre quiere comer rico sin complicarse? Etiquetalo o mandale esta receta. ¡Le vas a alegrar el día!