Nunca dejes un cargador enchufado sin tu móvil: te doy las 3 razones principales

  1. Desperdicio de electricidad: el enemigo invisible de tus facturas

Es lo que se llama alimentación fantasma  : un consumo eléctrico discreto pero muy real, incluso cuando no hay ningún aparato enchufado. Puede parecer insignificante por cargador… pero multiplicado por los  numerosos aparatos que hay en una casa , representa una pérdida considerable.

Imagina: teléfono, tableta, altavoz Bluetooth, portátil… todo enchufado constantemente. El desperdicio se convierte en un  fenómeno cotidiano, silencioso… ¡y fácil de evitar  !

El truco inteligente  :

  • Opte por una  regleta con interruptor  : un clic y todo está apagado.
  • Guarde los cargadores  después de usarlos: fuera de la vista y del alcance.
  1. Desgaste prematuro: un cargador también necesita mantenimiento

Dejar un cargador enchufado continuamente es como  dejar un motor en marcha sin carga  : se desgasta innecesariamente. Expuesto a microvariaciones de corriente, calor o polvo, pierde su eficiencia.

Esto puede conducir a:

  • Una  carga lenta o inestable .
  • Un mal funcionamiento del cargador.
  • Peor aún: efectos en el teléfono (sobrecalentamiento,  fallo de la batería , etc.).

Buenos hábitos  :

  • Desenchufe y guarde el cargador después de cada uso.
  • Guárdelo  en un lugar seco y templado .
  • Nunca lo use  si tiene roscas dañadas o visibles .

Bono: elige siempre un cargador de calidad

Los cargadores  no certificados o falsificados  son más vulnerables al sobrecalentamiento, mal funcionamiento y  defectos de fabricación . Pueden dañar sus dispositivos y comprometer su seguridad.

Un cargador de calidad es  una pequeña inversión para una verdadera tranquilidad  : protege tu teléfono y dura mucho más.

Un simple gesto  –desenchufar el cargador–  puede marcar la diferencia.