¿Sueles dejar el cargador enchufado, incluso sin un teléfono conectado? Al fin y al cabo, no carga nada, ¿cuál es el problema? Bueno, en realidad… este gesto aparentemente inofensivo no lo es tanto como parece. Tras esta pequeña caja blanca se esconden riesgos a menudo subestimados para tu seguridad, tu bolsillo e incluso la vida útil de tus dispositivos. Aquí te explicamos por qué es hora de romper con este mal hábito.
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Riesgo de sobrecalentamiento e incendio: un peligro silencioso

- Sobrecalentamiento, especialmente en una habitación mal ventilada.
- El deterioro progresivo de los circuitos.
- Y en algunos casos, una chispa o el inicio de un incendio, especialmente con cargadores de nivel básico o dañados .
Qué hacer :
- Desenchufe siempre el cargador tan pronto como se complete la carga.
- Nunca deje un cargador enchufado sin supervisión o durante la noche.
- Elija siempre un cargador que esté certificado y cumpla con las normas europeas (CE).