Una tijera desafilada puede resultar frustrante, pero no siempre significa que debas tirarla a la basura. Con algunos trucos caseros simples, es posible devolverle el filo y prolongar su vida útil. A continuación, te mostramos los métodos más efectivos.
1. El truco del papel de aluminio
Es uno de los más utilizados y da muy buenos resultados.
Cómo hacerlo:
-
Corta un trozo de papel de aluminio de unos 20-30 cm.
-
Dóblalo varias veces hasta formar una tira gruesa.
-
Con tu tijera, realiza cortes largos y continuos sobre el aluminio.
-
Repite entre 10 y 20 veces.
Por qué funciona: El aluminio actúa como un abrasivo suave, puliendo y corrigiendo las irregularidades de las hojas.
2. El truco del papel de lija
Ideal cuando el desgaste de la tijera es mayor.
Cómo hacerlo:
-
Usa un papel de lija de grano fino (150 a 220).
-
Dóblalo con la parte áspera hacia afuera.
-
Realiza cortes repetidos con la tijera en el papel.
Por qué funciona: El grano de la lija desgasta ligeramente el metal, devolviendo el filo perdido.
3. El truco del vidrio
Perfecto para tijeras que solo están un poco desafiladas.
Cómo hacerlo:
-
Busca un frasco o botella de vidrio.
-
Abre la tijera y colócala en la orilla del vidrio.
-
Cierra lentamente las hojas ejerciendo una ligera presión.
-
Repite varias veces.
Por qué funciona: El borde del vidrio ayuda a alinear y corregir imperfecciones pequeñas en las hojas.
4. El truco de la aguja
Más recomendable para tijeras pequeñas como las de uñas o costura.
Cómo hacerlo:
-
Sujeta una aguja firme.
-
Colócala entre las hojas de la tijera y cierra lentamente.
-
Deja que la aguja se deslice entre las cuchillas varias veces.
Por qué funciona: La dureza de la aguja pule las hojas y elimina irregularidades finas.