UNA BASE PERFECTA PARA COCINAR
Los tomates pasados son perfectos para platos donde se cuecen o trituran:
Salsa boloñesa
Estofados o cazuelas
Lentejas o guisos
Shakshuka
Sopas y cremas
Su textura blanda facilita el cocinado y su sabor intenso mejora cualquier receta. Además, como ya están maduros, no necesitas añadir azúcar para reducir la acidez. ¡Son un potenciador natural!
¡OJO! ¿CUÁNDO SÍ DEBES TIRARLOS?
No todos los tomates pasados sirven. Evita usar:
Tomates con moho blanco o negro
Con olor putrefacto fuerte
Que goteen líquido espeso y huelen mal
Que tengan gusanos o larvas
Si tienen estos signos, ya no son seguros. Pero si solo están blandos, arrugados o tienen una parte fea que puedes cortar… ¡todavía tienen mucho que ofrecer!
CURIOSIDAD: ¿SABÍAS QUÉ…?
El licopeno del tomate es más biodisponible cuando se cocina.
Los tomates maduros producen más jugo y son ideales para fermentaciones.
En muchas culturas, se aprovechan como base de fermentados y salsas curativas.
En la agricultura urbana, se usan tomates maduros para sembrar nuevas plantas.
CONCLUSIÓN: NO TODO LO MADURO ESTÁ PERDIDO
La próxima vez que veas un tomate muy blandito, antes de tirarlo… ¡párate a pensar! Puede convertirse en salsa, mascarilla, abono o incluso una nueva planta.
Aprovechar al máximo lo que parece desperdicio no solo es económico, sino también sostenible y sabio.