Melisa: El Bálsamo Verde para tu Hígado e Intestinos

Esta es la forma más directa y terapéutica de consumirla, ideal para después de las comidas o en momentos de estrés.

  • Ingredientes:
    • 1 cucharada sopera de hojas frescas de toronjil (o 1 cucharadita si son secas).
    • 250 ml (una taza) de agua filtrada hirviendo.
    • Opcional: una rodajita fina de jengibre fresco o una cucharadita de miel cruda.
  • Preparación:
    1. Calienta el agua hasta que llegue a ebullición y luego apaga el fuego.
    2. Vierte el agua sobre las hojas de toronjil (y el jengibre, si lo usas) en una taza.
    3. Tapa la taza y deja infusionar entre 5 y 10 minutos. Taparla es crucial para evitar que se escapen los preciados aceites volátiles que contienen sus principios activos.
    4. Cuela, endulza ligeramente con miel si lo deseas, y bebe.
  • Uso Adecuado: Puedes tomar 2-3 tazas al día, preferentemente después de las comidas principales. Es perfecta para esa tarde en la que sientes el abdomen inflamado o cuando has tenido una comida especialmente pesada.

2. Limonada de Melisa y Menta: Refrescante y Digestiva

Una bebida fresca para los días calurosos que convierte la medicina en un placer.

  • Ingredientes:
    • Un puñado generoso de hojas frescas de toronjil (unas 10-15).
    • Un puñado de hojas frescas de menta (5-7).
    • El jugo de 2 limones orgánicos.
    • 1 litro de agua fría.
    • Stevia o miel al gusto (opcional).
    • Hielo.
  • Preparación:
    1. En una jarra grande, machaca suavemente las hojas de toronjil y menta con una cuchara de madera. Esto ayuda a liberar sus aceites.
    2. Añade el jugo de limón recién exprimido y el endulzante si lo usas.
    3. Vierte el agua fría, remueve bien y añade el hielo.
    4. Deja que repose en la nevera al menos 1 hora para que los sabores se fusionen.
  • Uso Adecuado: Sustituye tu refresco azucarado de la tarde por esta limonada. Es increíblemente hidratante, ayuda a la función hepática gracias al limón y calma los intestinos. ¡Ideal para llevar en una botella al trabajo o de paseo!

3. Aceite de Oliva Infusionado con Toronjil

Una forma creativa de obtener beneficios y enriquecer tus platos con un sutil sabor cítrico.

  • Ingredientes:
    • Hojas frescas y limpias de toronjil (suficientes para llenar un frasco pequeño).
    • Aceite de oliva virgen extra de buena calidad.
    • Un frasco de cristal con tapa hermética.
  • Preparación:
    1. Lava y seca muy bien las hojas de toronjil. Es importante que no quede humedad para evitar que se forme moho.
    2. Llena el frasco de cristal con las hojas, presionándolas ligeramente sin aplastarlas en exceso.
    3. Vierte el aceite de oliva lentamente, asegurándote de que cubre completamente todas las hojas y que no queden burbujas de aire.
    4. Cierra el frasco herméticamente y guárdalo en un lugar fresco y oscuro durante 2-3 semanas.
    5. Pasado ese tiempo, cuela el aceite para retirar las hojas y guárdalo de nuevo en un lugar oscuro.
  • Uso Adecuado: Úsalo en crudo para aliñar ensaladas, pan o pescados a la plancha. El aceite de oliva es本身 beneficioso para el hígado, y al infusionarlo con toronjil, añades sus propiedades antiespasmódicas y antiinflamatorias a tu dieta diaria de una forma deliciosa.

Nota Importante de Seguridad:

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