Medio vaso es suficiente: el truco de la sal para destapar los desagües

La triple amenaza: Mezcla 1/2 taza de sal con 1/2 taza de bicarbonato de sodio y viértelo por el desagüe. A continuación, añade 1/2 taza de vinagre blanco.

La reacción: El vinagre y el bicarbonato de sodio crearán una reacción química espumosa que empujará la sal abrasiva hacia los rincones y grietas de la obstrucción.

El toque final: Después de que deje de burbujear (unos 15 minutos), enjuague con agua hirviendo. Para obstrucciones físicas como mechones de cabello, se puede usar un desatascador simple o una barrena de plomería junto con el tratamiento con sal.

6. ¿Por qué deberías dejar de usar productos químicos?
Los “plomeros líquidos” modernos están llenos de hidróxido de sodio o ácido sulfúrico. Si bien son potentes, tienen un precio elevado:

Daños en las tuberías: Estos productos químicos generan un calor intenso que puede ablandar o deformar las tuberías de PVC y corroer las tuberías de metal más antiguas.

Impacto ambiental: Todo lo que se vierte por el desagüe acaba entrando en el sistema de agua. La sal natural es biodegradable e inocua para el medio ambiente, mientras que los limpiadores químicos pueden ser tóxicos para la vida acuática.

Seguridad personal: Los limpiadores químicos producen vapores tóxicos que pueden irritar los pulmones y los ojos, y pueden causar quemaduras graves en la piel si salpican.

Resumen
No necesitas un fontanero caro ni toxinas peligrosas para que tu casa funcione a la perfección. Medio vaso de sal es una forma natural, segura y eficaz de mantener tus tuberías. Al adoptar este hábito ecológico, proteges tus tuberías, tu bolsillo y el planeta, ¡un desagüe a la vez!