¿Mayor de 60 años? Estos 3 tés especiales podrían fortalecer tus músculos y recuperar parte de la movilidad que tenías antes

¿Por qué estos tés podrían ser justo lo que necesitas?

Imagina una bebida caliente que no solo relaja, sino que también nutre tus músculos desde adentro.

Investigaciones en adultos mayores indican que compuestos naturales en algunos tés ayudan a reducir la inflamación, protegen contra el estrés oxidativo y favorecen la flexibilidad.

Pero no cualquier té. Estos tres destacan por sus propiedades respaldadas por estudios. Cada uno aporta algo único para la salud muscular y articular.

¿Cuál es el primero? Uno que investigaciones, como un gran estudio en Japón con miles de adultos mayores, asocian con menor riesgo de fragilidad física.

Té verde: el antioxidante que podría proteger tus músculos

María, una mujer de 68 años de Guadalajara, sentía las piernas pesadas al final del día. Ir al mercado era un esfuerzo grande.

Un día, empezó a tomar té verde fresco por las mañanas. El aroma herbal y el sabor refrescante la conquistaron.

Semanas después, notó que sus piernas se sentían más ligeras. Subía escaleras con menos cansancio.

Estudios, incluyendo uno en Japón, sugieren que el consumo regular de té verde se relaciona con mejor fuerza en las piernas y menor riesgo de discapacidades funcionales en la tercera edad. Sus catequinas, potentes antioxidantes, combaten el estrés oxidativo que acelera el envejecimiento muscular.

Imagínate esa taza por la mañana, con el vapor subiendo y esa calidez extendiéndose. Podría apoyar tu energía diaria.

Además, favorece la recuperación después de caminar o hacer actividad ligera.

¿Te parece amargo? Agrégale un chorrito de limón. El sabor mejora y los beneficios se mantienen.

Ahora, el siguiente té trae un calor diferente. Algo picante que despierta el cuerpo.

Té de jengibre: el calentador natural que podría aliviar la rigidez

Juan, de 72 años en Ciudad de México, lidiaba con rigidez en las manos y molestias que interrumpían su sueño.

Probó té de jengibre fresco. El olor intenso al rallarlo llenó la cocina.

Al principio, el picor sorprendió, pero pronto sintió un calor agradable por todo el cuerpo.

Meses después, dormía mejor y sus manos respondían más rápido por las mañanas.

Investigaciones indican que los gingeroles del jengibre tienen efectos antiinflamatorios, ayudando a reducir molestias y mejorar la movilidad en personas con osteoartritis.

Esa sensación de calor interno podría contrarrestar la frialdad de las articulaciones rígidas.

También apoya la circulación, llevando mejor nutrientes a los músculos.

¿Demasiado picante? Empieza con rodajas delgadas y miel para suavizar.

Pero espera, el tercer té es el “dorado” por excelencia. Su color vibrante promete mucho.