Los últimos momentos de un profesor, pasado corrigiendo las tareas de sus alumnos desde su cama de hospital, han conmovido Internet.

En tan solo unos días, la publicación se convirtió en mucho más que una simple publicación familiar. Desencadenó un debate global sobre el reconocimiento de la profesión docente. Porque detrás de cada copia corregida, de cada lección preparada, hay una persona que se preocupa profundamente por el futuro de sus alumnos.

Esta foto, compartida en un momento de intimidad familiar, acabó ofreciendo al gran público un testimonio universal: el de la pasión por la enseñanza y la generosidad de transmitir el conocimiento.

Una fuente de inspiración