Ralla el repollo finamente con un cuchillo o rallador (también puedes usar un procesador de alimentos).
Ralla la zanahoria y pica finamente la cebolla. Reserva.
Paso 2: Prepara la mezcla
En un bol grande, combina el repollo, la zanahoria y la cebolla.
Agrega los huevos y mezcla bien hasta que todo esté integrado.
Añade las 4 cucharadas de harina, sal, pimienta, pimentón y ajo seco al gusto.
Remueve hasta obtener una masa espesa. La harina servirá para unir las verduras.
Paso 3: Fríe los buñuelos
Calienta una buena cantidad de aceite de oliva en una sartén antiadherente a fuego medio.
Cuando el aceite esté caliente, toma una cucharada de la mezcla y colócala en la sartén, aplastándola ligeramente con el dorso de la cuchara para formar un pequeño disco.
Fríe cada buñuelo durante 3–4 minutos por cada lado, o hasta que estén dorados y crujientes.
Retira y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Paso 4: Sirve los buñuelos
Sirve los buñuelos calientes y recién hechos.
Puedes decorarlos con perejil o cilantro fresco picado.
🍽️ Sugerencias para servir
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Acompaña los buñuelos con una salsa de yogur o ajo.
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Combínalos con una ensalada verde o verduras encurtidas para equilibrar los sabores.
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También puedes servirlos como guarnición junto a carnes a la parrilla o sopas.
🧮 Información nutricional (aproximada por buñuelo)
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Calorías: 100–150
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Carbohidratos: 15 g
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Fibra: 3 g
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Proteínas: 4 g
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Grasas: 5 g
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Sodio: 150 mg
Estos buñuelos son una excelente fuente de fibra gracias al repollo y la zanahoria, mientras que los huevos aportan proteína y el aceite de oliva grasas saludables.