¿Mañanas ajetreadas o piel cansada? Aquí tienes un truco sencillo y refrescante que marca la diferencia.
Preparación: Hervir clavos de olor con hojas de menta fresca . Dejar reposar, filtrar y verter en una cubitera .
Ritual exprés: Frota un cubo de hielo sobre tu rostro limpio cada mañana. Sécalo con suaves toques y luego aplica tu crema hidratante habitual .
Efecto inmediato: Una explosión de luminosidad, poros más cerrados y una piel vigorizada , como después de una buena noche de sueño.
Aceite precioso para una piel radiante

Perfecto para el masaje nocturno , este aceite hace maravillas en la piel cansada o incómoda.
Paso a paso: Calentar suavemente clavos de olor machacados en aceite de coco o jojoba . Dejar reposar unas horas, colar y guardar en un lugar protegido de la luz.
Instrucciones: Masajee unas gotas sobre el rostro limpio, concentrándose en las áreas que desea revitalizar.
Por qué nos gusta: Nutre, promueve la elasticidad de la piel y restaura la luminosidad que creíamos haber perdido .