Por qué lo que comes importa más de lo que parece
Tu cuerpo renueva millones de células todos los días. La mayoría lo hace de forma ordenada, pero factores como la inflamación crónica, los picos constantes de azúcar o ciertos compuestos químicos pueden alterar ese equilibrio natural.
Investigaciones de organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Instituto Nacional del Cáncer indican que no es un solo alimento el problema, sino el patrón repetido a lo largo del tiempo. Pero eso no es todo…
Lo interesante es que muchos de estos alimentos forman parte de la mesa mexicana diaria. Sigue leyendo, porque algunos te van a sorprender… y el número uno es probablemente el más silencioso de todos.
La lista: 9 alimentos que consumes a menudo y que la ciencia observa con atención
9. Bebidas azucaradas y refrescos
Ese sonido al abrir la lata, las burbujas, el dulzor inmediato… un refresco parece inofensivo. Sin embargo, estudios publicados en revistas como The American Journal of Clinical Nutrition asocian su consumo frecuente con aumento de peso, resistencia a la insulina e inflamación crónica.
Estos tres factores juntos pueden crear condiciones menos favorables para la salud celular. Laura, de Guadalajara, tomaba dos refrescos al día sin darse cuenta. Al reducirlos, notó menos inflamación y más energía. Y eso es solo el principio…

8. Carbohidratos refinados: pan blanco, pasteles y galletas
El bolillo suave, las conchas de la panadería, las galletas con el café de la tarde. Suben rápido la glucosa en sangre y, cuando esto se repite, pueden contribuir a inflamación y acumulación de grasa.
La ciencia sugiere que los picos constantes de azúcar favorecen un entorno metabólico que no ayuda al equilibrio celular. ¿Te ha pasado que comes algo dulce y a las dos horas ya tienes hambre otra vez? No es casualidad.