1️⃣ Un signo de envejecimiento y de cambios hormonales
A medida que pasan los años, los niveles de testosterona en los hombres pueden favorecer el crecimiento de vellos más gruesos en zonas inesperadas, como la nariz, las orejas o las cejas.
Esto ocurre porque la dihidrotestosterona (DHT) —un derivado de la testosterona— estimula los folículos pilosos de esas áreas, provocando un crecimiento excesivo.
Las mujeres también pueden experimentar un aumento del vello en las orejas después de la menopausia, debido a desequilibrios hormonales y a variaciones en los niveles de estrógeno.
2️⃣ La genética también influye
Si tienes familiares mayores (hombres) con vellos visibles en las orejas, es muy probable que tú también los desarrolles.
Los estudios demuestran que la genética determina la sensibilidad de los folículos pilosos a las hormonas, lo que explica por qué algunas personas son más propensas a este crecimiento que otras.
3️⃣ Una barrera protectora natural
¡Tu cuerpo es inteligente!
Los pequeños vellos dentro del canal auditivo sirven como filtro, impidiendo que el polvo, las bacterias y las partículas pequeñas lleguen al interior del oído.
En otras palabras, esos pelitos son una barrera natural de defensa.
4️⃣ Mayor circulación y aporte de nutrientes
Algunas teorías alternativas sugieren que el crecimiento de vellos en zonas poco comunes, como las orejas, podría indicar una buena circulación sanguínea y un flujo activo de nutrientes hacia el cuero cabelludo y el rostro.
Aunque no existe evidencia científica sólida, muchas personas creen que más vello podría ser una señal de que el cuerpo está funcionando correctamente en ciertos aspectos.
❤️ ¿Un indicador de salud?
En casos muy raros, una excesiva cantidad de vello en las orejas podría estar relacionada con ciertos problemas de salud.
Algunos estudios han sugerido una posible correlación entre el vello auricular abundante y un mayor riesgo de enfermedades cardíacas en hombres mayores, aunque aún faltan investigaciones para confirmarlo.