Hacen el bien… para destacar.
Algunas personas parecen tomar siempre las decisiones correctas, actuar correctamente y decir las palabras adecuadas. En teoría, es admirable. Pero en la práctica, a menudo se asemeja a una actuación ensayada. ¿Su objetivo? Mostrar lo «maravillosos» que son. Transforman cada acción en una puesta en escena, cada acto de bondad en una estrategia de comunicación. Pero la bondad genuina se vive en la discreción, sin necesidad de reconocimiento. Desconfiar de comportamientos excesivamente controlados y sonrisas exageradas es una forma de protegerse de la desilusión.
Las personas falsas tienen las siguientes 4 características