Beneficios adicionales de esta semilla mágica
No solo sirven para reducir el ácido úrico. Las pepitas de calabaza tienen efectos positivos en todo el cuerpo, y aquí te lo mostramos:
Cuida tu corazón
Gracias a sus grasas saludables, ayudan a regular el colesterol malo (LDL), aumentar el bueno (HDL) y controlar la presión arterial. Esto reduce el riesgo de infartos, ACV y problemas coronarios.
Mejoran el sueño y la relajación
Contienen triptófano, un aminoácido que se convierte en serotonina y melatonina en el cuerpo, regulando el estado de ánimo y ayudando a conciliar un sueño profundo y reparador.
Fortalecen tus defensas
El zinc que contienen estimula la producción de glóbulos blancos, fortaleciendo el sistema inmunológico y mejorando la respuesta ante virus e infecciones.
Huesos fuertes por más tiempo
El fósforo y el magnesio que contienen promueven una estructura ósea saludable, lo cual es vital para prevenir fracturas y osteoporosis, especialmente en mujeres mayores.
Previenen el envejecimiento celular
Sus antioxidantes combaten los radicales libres, lo que ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro y mantener la piel, los órganos y las células jóvenes por más tiempo.
¿Cómo consumirlas para aprovechar todo su poder?
Hay muchas formas de incorporar estas semillas a tu alimentación diaria sin aburrirte. Aquí te dejamos las más efectivas:
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Tostadas al horno o sartén: Con un poco de sal marina y aceite de oliva, quedan crocantes y deliciosas.
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En batidos: Muele una cucharada y agrégala a tus smoothies de frutas o vegetales.
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Ensaladas o sopas: Aportan textura, sabor y valor nutricional.
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Polvo de pepita: Tritúralas finamente y agrégalas a tus recetas, panes, yogures, avenas o arroz.
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Remojadas para activar sus enzimas: Déjalas en agua toda la noche para mejorar la digestión y absorción de minerales.
Dosis recomendada: 1 a 2 cucharadas al día son suficientes para disfrutar de sus beneficios. No se recomienda el exceso, ya que son altas en calorías.