Imagina despertar cada mañana y poder leer las etiquetas del desayuno sin forzar la vista. O salir a caminar y disfrutar del sol sin que la luz te moleste tanto. Para muchas personas mayores de 50 años, estos momentos simples se vuelven un poco más complicados con el tiempo. La visión cambia poco a poco, aparece esa fatiga extraña, la sensibilidad a la luz, las letras que se corren. Y aunque no lo digas en voz alta, surge esa preocupación: ¿será que esto ya no tiene vuelta atrás? Pero hay una planta pequeña y discreta, con una larga historia tradicional, que vuelve a ganar atención: la eufrasia, conocida como “ojo brillante”. Y lo más interesante no es solo la planta en sí… sino lo que un hábito sencillo con ella podría hacer por tu rutina diaria.
La planta “ojo brillante” que podría cuidar tu visión con suavidad