Algunas plantas medicinales parecen hablar el mismo idioma que el cuerpo. La melisa (Melissa officinalis), una hierba aromática de la familia de la menta, es una de ellas: calma el corazón, reduce la ansiedad y allana el camino para un sueño reparador.
Lo sorprendente es cómo usarla: coloca una hoja fresca bajo la lengua. En solo 5 a 10 minutos, el efecto es notable gracias a sus compuestos activos que pasan directamente al torrente sanguíneo.
Beneficios rápidos y seguros:
— Reduce las palpitaciones y la taquicardia
nerviosa — Reduce la presión arterial relacionada con el estrés
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