Formas de consumo
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Infusión o té de jengibre: Se prepara con rodajas frescas o en polvo, ideal para resfriados y problemas digestivos.
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Jugo o batido: Combinado con frutas como limón, naranja o zanahoria.
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Condimento en comidas: Potencia el sabor de carnes, sopas, arroces y pescados.
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Polvo de jengibre: Muy usado en repostería, galletas y panadería.
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Aceite esencial: Aplicado de forma tópica para masajes, especialmente en dolores musculares o articulares.
Precauciones y contraindicaciones
Aunque es seguro en la mayoría de personas, el jengibre debe consumirse con moderación. Está contraindicado en:
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Personas con úlceras gástricas o reflujo severo.
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Quienes toman anticoagulantes (porque potencia sus efectos).
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Embarazadas en dosis altas (solo se recomienda en pequeñas cantidades para náuseas).
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Personas con presión arterial muy baja.
Remedio casero con jengibre
Té de jengibre con limón y miel para la gripe
Ingredientes:
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1 trozo de raíz de jengibre fresco (3 a 4 rodajas finas).
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1 vaso de agua (250 ml).
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Jugo de medio limón.
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1 cucharadita de miel pura.
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