Manténgase hidratado
Beber suficiente agua mantiene la boca húmeda y protege la lengua de una mayor irritación.

Aplicar un poco de miel
Pon un poco de miel pura en la barriga. Sus propiedades calmantes naturales pueden brindar alivio (pero evítelo en niños menores de un año).
Evite los alimentos irritantes
Manténgase alejado de platos muy calientes, picantes o ácidos durante unos días.
Practica una buena higiene bucal
Limpia suavemente tu lengua con un cepillo suave o un lengua raspador dos veces al día.
¿Quieres evitar futuros brotes?
Consuma una dieta equilibrada llena de frutas frescas, verduras y cereales integrales
Reduce el consumo de alcohol y tabaco—son duros para los tejidos de la boca
Controle el estrés con actividades calmantes como respiración profunda, ejercicio ligero o meditación
Consulte a su dentista con regularidad —incluso si todo está bien

Pensamiento final: tu lengua es un barómetro de salud
Estos pequeños bultos suelen ser inofensivos, pero pueden darte pistas sobre tu bienestar general. Prestarles atención es una pequeña forma de cuidarse mejor.