4. Cúrcuma
Su curcumina es uno de los antiinflamatorios naturales más estudiados. Investigaciones sugieren que ayuda a bloquear vías que promueven el crecimiento tumoral, especialmente en cáncer colorrectal y de mama.
Tip: Mézclala con pimienta negra y un poco de aceite para mejor absorción. Ideal en arroces, sopas o leche dorada.

5. Té verde
Lleno de catequinas (sobre todo EGCG), que según múltiples estudios inhiben el crecimiento de células cancerosas y reducen el riesgo de cáncer de mama, próstata y colon.
Tip: 2-3 tazas al día, sin azúcar. Prueba el matcha para una dosis más concentrada.
6. Tomates
El licopeno es su arma secreta, especialmente potente cuando se cocina. Relacionado con menor riesgo de cáncer de próstata, pulmón y estómago.
Tip: Salsa de tomate casera, jitomate asado o en ensaladas con aceite de oliva.
7. Pescados ricos en omega-3 (salmón, sardinas, atún)
Los ácidos grasos omega-3 reducen la inflamación crónica, factor clave en muchos cánceres. Estudios los asocian con menor riesgo de cáncer colorrectal y de mama.
Tip: 2 porciones semanales, preferiblemente a la plancha o al horno.
8. Nueces
Especialmente las nueces comunes, ricas en elagitaninos y omega-3 vegetal. Investigaciones indican que un puñado diario puede reducir el riesgo de cáncer colorrectal, endometrio y páncreas.
Tip: Como snack o en ensaladas. Evita las saladas en exceso.
9. Verduras de hoja verde (espinacas, acelgas, kale)
Altas en folatos, carotenoides y fibra. Ayudan a reparar ADN dañado y reducir inflamación.
Tip: En smoothies, sopas o como base de ensaladas.
10. Remolachas (betabel)
Sus betalaínas y nitratos naturales tienen efectos antioxidantes y antiinflamatorios. Estudios preliminares las relacionan con protección hepática y reducción de riesgo tumoral.
Tip: En jugos, asadas o en ensaladas. Combínalas con cítricos para mejor absorción.
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