¿CÓMO LIMPIARLO DESPUÉS?
Después de usar tu cortaúñas para otras funciones, es muy importante desinfectarlo si vas a seguir usándolo en tus uñas.
Lava con agua caliente y jabón.
Frótalo con un cepillito de dientes viejo.
Sécalo bien y pasa un algodón con alcohol.
Guárdalo en un lugar seco para evitar el óxido.
TIP EXTRA:
¡Ten uno exclusivo solo para tareas múltiples! No uses el mismo que usas para tus uñas. Así evitas bacterias o residuos molestos.
CONCLUSIÓN:
Este pequeño objeto, tan común en cualquier hogar, puede convertirse en tu mejor aliado si aprendes a sacarle TODO su potencial. No subestimes su poder. ¡Millones aún no lo saben, pero tú sí!
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