No todas las posiciones para dormir son iguales, y algunas ofrecen un apoyo excepcional para los sistemas de recuperación del cuerpo. Una de las más recomendadas por los profesionales del sueño es la postura de “estrella de mar”: acostarse boca arriba con los brazos y las piernas ligeramente separados. Esta postura permite que la columna vertebral se mantenga en una alineación neutra y alargada, lo que puede reducir la presión sobre las articulaciones y favorecer una circulación saludable.
Curiosamente, en una encuesta a 5000 personas, alrededor del 30 % de quienes durmieron en esta posición informaron haber experimentado un descanso de la más alta calidad. Además, es menos probable que cause compresión facial, lo que la convierte en una opción suave para la salud de la piel.
Otra opción ampliamente aceptada es dormir sobre el lado izquierdo. Esta posición se suele recomendar para personas con molestias digestivas o reflujo ácido, ya que favorece de forma natural la digestión asistida por la gravedad. Acostarse sobre el lado izquierdo también puede mejorar la circulación hacia el corazón y puede ser especialmente beneficioso para las embarazadas, ya que puede aliviar la presión de los vasos sanguíneos principales.
Dormir sobre el lado derecho, aunque es ligeramente más propenso a agravar el reflujo, sigue siendo la postura preferida por muchos. Puede reducir la sensación de presión en el corazón y brindar comodidad a quienes tienen ciertos hábitos de sueño o patrones musculares.
Lo que tu estilo de sueño podría revelar sobre tu vida
Curiosamente, los investigadores del sueño también han estudiado las correlaciones entre las posiciones preferidas para dormir y los rasgos de estilo de vida. Si bien se trata de patrones generales y no de reglas estrictas, ofrecen información fascinante.
Las personas que duermen sobre el lado izquierdo suelen tener carreras profesionales y, a menudo, entre 45 y 54 años. Quienes duermen sobre el lado derecho son más propensos a consumir café o nicotina y a realizar trabajos físicamente exigentes. Quienes duermen boca abajo suelen estar relacionados con estilos de vida estresantes o hábitos de sueño alterados. Quienes prefieren la posición de estrella de mar suelen ser personas independientes, autodirigidas y con mucha energía matutina. Por otro lado, quienes duermen de forma libre (quienes cambian de posición con frecuencia) suelen ser mujeres en sectores relacionados con el servicio y pueden experimentar un sueño más ligero e inquieto.
Clasificación de la calidad del sueño según la posición