Vitamina C: Un antioxidante potente que ilumina la piel, uniforma el tono y protege contra daños.
Es esencial para tener un brillo natural.
Niacinamida (Vitamina B3): Disminuye el tamaño de los poros, mejora la textura, reduce el enrojecimiento, controla la grasa y refuerza la barrera de la piel.
¡Un ingrediente de múltiples beneficios!
Ácido Hialurónico: Para hidratación profunda sin sentir pesado.
Es esencial para que la piel esté suave y repleta.
Frecuencia: Generalmente una o dos veces al día, según el sérum elegido.
Errores comunes: Usar mucha cantidad del producto (pocas gotas son suficientes) o esperar resultados inmediatos sin seguimiento constante.
Paso 4: Hidratación Profunda (Sellando la Humedad)
Es esencial para cualquier tipo de piel, incluso la grasa.
Una buena crema de hidratación ayuda a retener la humedad y a fijar los ingredientes del sérum.
Elige según tu tipo de piel: un gel-crema ligero para piel grasa, una loción para piel normal o mixta, y una crema más rica para piel seca.
Frecuencia: Dos veces al día.
Errores comunes: Olvidar este paso por tener piel grasa, pero recuerda que necesita hidratación para no generar más grasa.