Por la noche: Es muy importante para quitar el maquillaje, la suciedad, la contaminación y el protector solar del día.
Te recomiendo hacer una limpieza de doble etapa: primero con un bálsamo o aceite para disolver el maquillaje y el protector solar, seguido de un limpiador a base de agua para limpiar bien los poros.
Frecuencia: Dos veces al día.
Errores comunes: Usar jabones agresivos que resequen la piel, frotar con demasiada fuerza o no lavar bien.
Paso 2: Tonificación Equilibrante (Opcional, pero Recomendado)
El tónico no es solo un paso adicional, sino un preparador para que los productos siguientes funcionen bien.
Ayuda a recuperar el equilibrio natural de la piel tras la limpieza.
También elimina pequeños residuos y puede incluir ingredientes calmantes o ligeramente exfoliantes.
Frecuencia: Dos veces al día, después de lavar.
Errores comunes: Usar tónicos con mucho alcohol que resequen la piel.
Paso 3: Sérum Específico (Tu Tratamiento Concentrado)
Aquí es donde trabajas para resolver problemas específicos.
El sérum es una fórmula con ingredientes activos que actúan directamente.
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