El repollo es un vegetal económico, versátil y muy apreciado en diferentes culturas gastronómicas. Además de ser fácil de preparar, se destaca por su aporte nutricional: es rico en fibras, vitamina C y vitamina K, y también contiene vitamina B6 y ácido fólico, esenciales para el metabolismo energético y el buen funcionamiento del sistema nervioso.
Entre sus beneficios más reconocidos están su acción antioxidante, su ayuda en la digestión, su capacidad para controlar el colesterol y la presión arterial, y su potencial para reducir la inflamación. Sin embargo, a pesar de todas estas ventajas, no todas las personas pueden consumirlo sin problemas. En algunos casos, el repollo puede resultar perjudicial.
A continuación, te contamos quiénes deben evitarlo o consumirlo con precaución:

ver continúa en la página siguiente