¿Por qué la alimentación juega un rol clave en la prevención?
El cuerpo humano es una maravilla, pero en el mundo actual enfrenta agresores constantes. Estudios del Instituto Americano para la Investigación del Cáncer muestran que una dieta rica en plantas puede reducir el riesgo de varios tipos de cáncer. No se trata de milagros, sino de compuestos bioactivos —como antioxidantes y antiinflamatorios— que ayudan a neutralizar radicales libres y modular procesos celulares.
Pero eso no es todo… La clave está en la consistencia y en combinarlos. Investigaciones publicadas en revistas como Cancer Prevention Research respaldan que ciertos nutrientes protegen las células del daño oxidativo.
Los 15 alimentos que apoyan tu salud celular: un conteo regresivo
15. El brócoli: el escudo verde de sulforafano
Doña María, de Guadalajara, evitaba el brócoli por su olor fuerte. Pero al enterarse de que contiene sulforafano —un compuesto estudiado por su potencial para activar enzimas desintoxicantes—, lo empezó a preparar al vapor con limón y ajo. Hoy se siente más ligera y energética.
Estudios en modelos animales y humanos sugieren que el sulforafano ayuda a reducir el riesgo de varios cánceres. Masticarlo bien o cocerlo poco activa sus beneficios. ¿Y si el siguiente es algo que ya tienes en casa?

14. El tomate: el rojo protector con licopeno
Ese tomate jugoso del mercado libera licopeno, un antioxidante potente. Investigaciones epidemiológicas asocian su consumo regular con menor riesgo de cáncer de próstata.
El truco: cocínalo con aceite de oliva para multiplicar su absorción. Una salsa casera para tus tacos podría ser tu aliada diaria. Pero espera, la próxima es una raíz exótica que transforma todo.

13. La cúrcuma: el oro antiinflamatorio
Su curcumina modula la inflamación, según numerosos estudios preclínicos y clínicos. Combínala con pimienta negra y grasa para mejor absorción.
En la cocina mexicana, agrégala a guisos o leche dorada. La inflamación baja, y con ella ciertos riesgos.

12. Las espinacas: clorofila y folatos al rescate
Estas hojas verdes aportan folatos que apoyan la reparación del ADN. Investigaciones las vinculan a menor riesgo de cáncer colorrectal.