Pequeños gestos que lo cambian todo
Vestirse con varias capas sigue siendo una de las maneras más efectivas de conservar el calor corporal. Ventilar brevemente la casa por la mañana también refresca el aire sin enfriarlo. Y para un aislamiento aún mayor, soluciones sencillas y económicas como paneles de cartón grueso (colocados contra paredes frías) pueden mejorar el aislamiento.
Esto demuestra que con unos pocos movimientos inteligentes se puede crear un auténtico capullo invernal sin necesidad de utilizar la calefacción.