Cada invierno, tememos ese momento en que baja la temperatura en casa y dudamos siquiera en tocar el termostato. Pero ¿y si la verdadera solución residiera en acciones cotidianas sencillas pero ingeniosas? Sin costosas renovaciones ni equipos especiales, existen métodos sorprendentemente eficaces para conservar el calor natural. Algunos de estos métodos incluso se han utilizado durante generaciones... ¡pero a poca gente se le ocurre usarlos ya!
Aprovechar al máximo los recursos naturales

Limite la pérdida de calor sin esfuerzo
Un interior frío no siempre se debe al clima: a veces, las habitaciones sin usar enfrían el resto de la casa. Al cerrar las puertas de los espacios vacíos, se limitan las corrientes de aire y se concentra el calor en las zonas donde se vive. Es como apretarse el punto de un suéter para abrigarse.