Lo que se ve y lo que se especula
Lo que sí está confirmado es que la tumba está en la isla central del lago privado de los Spencer. También se sabe que se retiró el acceso público directo por pasarela tras el funeral, para evitar visitas no deseadas. Esa retirada del puente muestra que no era un sitio pensado para multitudes. People.com Pero el hecho de que casi nadie pueda acercarse al lugar exacto alimenta todo tipo de teorías.
Una de las más repetidas: la cena rápida para enterrar a Diana apenas unos días después de su muerte (falleció el 31 de agosto de 1997) podría haber limitado la preparación de la tumba a un protocolo acelerado. Y en tierra muy húmeda o con agua por debajo, hacer una tumba estándar de seis pies bajo tierra se complica. En foros alguien comentó:
Estas especulaciones provienen más de la intuición que de la documentación oficial, pero lo que sí está claro es que el planteamiento se aleja de lo habitual en enterramientos reales.
¿Qué dice la familia?
La explicación oficial es que la isla fue elegida por su tranquilidad y porque ofrecía un entorno íntimo para los hijos de Diana, Prince William, Duke of Cambridge y Prince Harry, Duke of Sussex, para poder “venir y pasar tiempo con mamá” en un lugar más controlado. Además, se realizaron trabajos en los jardines y el entorno para que el lugar fuera uno de memoria tranquila, y no un espectáculo. Pero un detalle que pocos destacaron: los árboles que rodean el camino a la isla fueron plantados con un significado simbólico —36 robles, uno por cada año de vida de Diana. Ese tipo de simbolismo añade un aire solemne pero también casi ritual al lugar.