En una tranquila calle europea, bordeada de coloridos edificios, un detalle arquitectónico llama la atención: una hilera de rejas, elegantemente curvadas hacia afuera, como el dobladillo de un vestido mecido por una ligera brisa. Su propósito parece obvio a primera vista: seguridad. Pero al observarlas con más atención, se descubre mucho más: una perfecta unión de arte y función, protección y poesía.
Sumerjámonos en la historia, el diseño y el misterio de estas rejillas poéticas que combinan creatividad y utilidad.