Despertar cada mañana con ese dolor punzante en las rodillas al bajar las escaleras es una realidad que afecta a muchas personas mayores de 45 años en México. La rigidez constante limita caminatas simples con los nietos o salidas al parque, convirtiendo actividades cotidianas en un desafío. Ese crujido molesto y la inflamación que no deja descansar bien roban poco a poco la libertad de movimiento.
Pero hay esperanza en algo natural y accesible. Estudios preliminares sugieren que un alimento rojo común, jugoso y dulce, podría ofrecer apoyo para proteger el cartílago y reducir la inflamación en las articulaciones. ¿Te imaginas incorporar este placer diario y notar cambios positivos en cómo te mueves? Sigue leyendo, porque lo que descubrirás a continuación podría cambiar tu perspectiva.