El ajo (Allium sativum) ha sido utilizado durante miles de años como remedio natural para tratar enfermedades, fortalecer el sistema inmunológico y prevenir infecciones.
Aunque hoy lo encontramos en casi todas las cocinas del mundo, pocos saben que este pequeño bulbo es en realidad uno de los antibióticos naturales más potentes de la naturaleza.
🌿 Un remedio ancestral con respaldo científico
Civilizaciones antiguas como los egipcios, griegos, chinos y romanos ya usaban el ajo para curar heridas, tratar infecciones respiratorias y mejorar la circulación.
En la actualidad, numerosos estudios han confirmado que su principal compuesto activo, la alicina, es responsable de su gran poder antibacteriano y antiviral.
La alicina se libera cuando el ajo es machacado o picado, y actúa destruyendo las membranas de bacterias, virus y hongos. Por eso se recomienda esperar unos minutos después de cortarlo antes de consumirlo, para permitir que este compuesto se active.
🧬 Cómo actúa el ajo en el organismo
El ajo combate una gran variedad de microorganismos dañinos, entre ellos: