Muchas personas aseguran sentir menos hinchazón, mejor digestión y más energía al consumir ajo regularmente. No es un remedio milagroso, pero sí un apoyo constante y natural.
Conclusión
El ajo no elimina infecciones graves, pero es un aliado poderoso para cuidar tu intestino y reforzar tu inmunidad. Su acción antibacteriana, antioxidante y depurativa lo convierte en un clásico que sigue vigente en la medicina natural.
Machaca un diente, deja que despierte su aroma y aprovecha su fuerza curativa.
P.D.: En la época prehispánica, el ajo se usaba en rituales de purificación. Hoy, puedes convertirlo en tu propio ritual diario de bienestar.