Estamos acostumbrados a pensar en la cafeína como la sustancia que nos ayuda a mantenernos despiertos y concentrados, especialmente por la mañana. Sin embargo, un estudio científico reciente ha revelado un efecto sorprendente de la cafeína: su capacidad para influir en la resistencia bacteriana a los antibióticos. Este descubrimiento podría tener importantes implicaciones, especialmente en el contexto de la creciente crisis sanitaria relacionada con la resistencia a los antimicrobianos.
Cafeína: Más que solo energía y concentración
La cafeína es uno de los estimulantes naturales más comunes del mundo. Se encuentra en el café, el té, las bebidas energéticas e incluso en algunos alimentos. Actúa sobre el sistema nervioso central, aumentando el estado de alerta y reduciendo la sensación de fatiga. Sin embargo, según los resultados de este estudio, la cafeína podría hacer mucho más: interactuar con procesos biológicos complejos, como la respuesta de las bacterias a los antibióticos.